Mallory, de tres semanas de vida, contrajo herpes. El 67% de las personas tienen el virus, muchas sin saberlo. Jeff Gober, oriundo de Phoenix... “Lávense las manos”: Consejo de un padre después de perder a su beba

Estados Unidos

Mallory, de tres semanas de vida, contrajo herpes. El 67% de las personas tienen el virus, muchas sin saberlo.

Jeff Gober, oriundo de Phoenix (Estados Unidos), decidió utilizar las redes sociales para compartir su experiencia y advertir a otros padres para que no tengan que pasar por ello. Mallory, su beba de tres semanas, contrajo herpes y falleció. Luego de un mes, pidió a todos aquellos que estén en contacto con un bebé, “que se laven las manos”.

“Me llevó un mes escribir esto, pero si puede haber algo positivo de la muerte de mi hija y ayudar a que otra persona no pase por este dolor, haré el esfuerzo”, comenzó este padre. “Si tienen un recién nacido, o estarán alrededor de uno, lávense las manos. Mucho“, pidió. “Si alguien quiere sostener a sus niños, asegúrense de que se higienicen primero. Y luego háganlos limpiarse otra vez”, continuó.

La pequeña Mallory contrajo el virus del herpes simple (HSV-1), usualmente presente en el herpes labial. Es extremadamente común y la Organización Mundial de la Salud estima que un 67% de las personas menores de 50 años en el mundo lo tienen.

El inconveniente es que esta enfermedad suele ser asintomática, por lo tanto, las personas no saben que la padecen. Si bien los casos en los que hay manifestaciones físicas (ampollas, por ejemplo) son más contagiosos, puede transmitirse incluso cuando no hay indicios de su presencia.

De acuerdo a la OMS, el virus es altamente contagioso (tanto que llega a considerarse endémico), suele contraerse durante la infancia y no tiene cura. En algunos casos puede transmitirse de madre a hijo durante el parto, aunque es extraño (sucede en 10 de cada 100 mil nacimientos a nivel mundial). Si esto ocurre, puede provocar una discapacidad neurológica o incluso, la muerte.

De acuerdo a Gober, su hija “nunca estuvo en contacto con una persona que haya tenido ampollas“. “Nunca nadie la besó en la boca y sin embargo se contagió el virus en su primera semana de vida”, aclaró.

“Mallory no podía mantener las manos fuera de su boca y sus ojos, así que es casi seguro que el virus llegó a través de ellas. No tuvo más síntomas que una fiebre alta durante la primera semana, y para el momento en el que aparecieron las ampollas, probablemente era tarde para antibióticos”, concluyó.

 

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