Las impresiones de una astrofísica argentina que estudió y trabajó en la Universidad de Cambridge sobre el cosmólogo británico fallecido este miércoles. Elena Terlevich,... Stephen Hawking: el vecino de Cambridge que andaba por la calle en su silla de ruedas

Las impresiones de una astrofísica argentina que estudió y trabajó en la Universidad de Cambridge sobre el cosmólogo británico fallecido este miércoles.

Elena Terlevich, astrofísica argentina, formada en la Universidad de La Plata, compartió con Clarín sus impresiones sobre el cosmólogo británico Stephen Hawking, fallecido este miércoles a los 76 años. La Dra Terlevich, es ahora investigadora en Mexico pero formó parte del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge, centro de estudios en el que Hawking se desempeñaba como director de Investigaciones en el Departamento de Matemática Aplicada y Física Teórica.

Aquí, las palabras de Elena Terlevich:

«De los sucesores de Einstein, Stephen Hawking fue quizá quien más hizo para profundizar nuestra comprensión sobre la gravedad, el espacio y el tiempo, dice de él su colega, amigo y contemporáneo cosmólogo de Cambridge, Martin Rees.

»Supo despertar la imaginación y admiración de la humanidad entera como pocos científicos, tal vez por el infinito contraste entre su confinamiento físico y la inmensidad del universo por el cual su cerebro navegaba libremente.

Elena Terlevich es una astrofísica argentina, formada en la Universidad de La Plata. Forma parte del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge,

Dra Elena Terlevich, astrofísica argentina, formada en la Universidad de La Plata. Formó parte del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge, ahora Investigadora Titular C del departamento de Astrofíca de INAOE en México.

»Se lo veía circular por las calles de Cambridge en su silla de ruedas a riesgo (más que hipotético) de sufrir un accidente.

»Su preocupación por la juventud queda evidenciada en sus propias palabras cuando, para la conferencia realizada para celebrar su cumpleaños número 75 dijo: “Quiero compartir mi entusiasmo sobre esta búsqueda (sentir la pasión por comprender las leyes del universo que nos gobiernan a todos). Entonces, recuerden mirar hacia arriba a las estrellas y no hacia abajo a sus propios pies. Traten de entender lo que ven y maravillarse sobre lo que hace que el universo exista. Sean curiosos, por difícil que pueda parecer la vida, siempre habrá algo que ustedes puedan hacer y ser exitosos con ello. Lo que importa es no rendirse”.

El particular epitafio que había elegido Stephen Hawking para su lápida

»En esta misma conferencia dijo, con una extraordinaria muestra de humildad: “Ha sido un tiempo glorioso para estar vivo y haciendo investigación en física teórica. Nuestra imagen del universo ha cambiado dramáticamente en estos últimos 50 años, y me siento feliz si he hecho una pequeña contribución”.

»Ese interés por la juventud también se evidencia en los libros sobre cosmología que escribió para todo publico, Breve historia del tiempo es el más difundido, y una serie de libros para niños sobre aventuras en el espacio, que su hija Lucy escribió y con los que él contribuyo para proteger la ciencia de la ciencia ficción.

Mi mamá y Stephen Hawking

»Siguió prestando su presencia y su opinión hasta el final para apoyar temas sociales en los que creía fuertemente, como por ejemplo el ejemplar Sistema Nacional de Salud en Gran Bretaña.

»Para comprender a Hawking desde el punto de vista de su calidad humana, basta con ver la extraordinaria película biográfica La teoría del todo, donde entre otras cosas queda de manifiesto el enorme apoyo (literalmente) que tuvo durante su vida de su familia, y de sus estudiantes, colegas y amigos más cercanos».

Comentarios