La filtración proviene de Impact Controller, una publicación en Instagram especializada en mandos personalizados para consolas, pero como decimos a esta alturas no se puede verificar la autenticidad de las mismas. Lo que sí se puede apreciar es una placa de control de mayor tamaño en comparación con la PS4, por lo que todo parece indicar que dicha placa es la encargar de controlar el proceso háptico del mando.

También un motor de vibración algo mayor del de PS4, pero en este sentido las imágenes son demasiado reducidas como para apreciar al detalle cada uno de los componentes. Una cosa está clara es que parece igual de sencillo el proceso de montaje y desmontaje respecto al DualShock, lo que abrirá la puerta a una mayor personalización del mando de cara al futuro, sobre todo para cambiar partes internas como los sticks o los botones R.