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Internacional

La policía venezolana le disparó 52 perdigones en el rostro a un joven de 16 años y lo dejó ciego: «Le arruinaron la vida, se quiere morir»

«Mi hijo perdió los ojos solo por ayudarme a pedir gas», declaró su madre. Ocurrió en el estado de Táchira. Atención, las imágenes pueden herir tu sensibilidad.

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Este lunes, Rufo Chacón se convirtió en la última víctima de la brutalidad de la policía venezolana. Este chico de 16 años perdió los ojos por disparos a quemarropa de balas de goma durante la represión de una protesta por falta de gas en el interior del estado Táchira, en el oeste de Venezuela.

Chacón fue llevado inmediatamente al hospital Central de San Cristóbal -la capital de Táchira- pero «las heridas eran demasiado graves y perdió por completo la visión», describió el diario El Nacional. La imagen del chico, con la cara ensangrentada mientras su mamá lo abraza, se viralizó rápidamente.

«Perdió la vista de los dos ojitos. Tiene desfigurado el rostro completamente. Le arruinaron la vida a mi hijo, se quiere morir», declaró su su mamá, Adriana Parada, a medios locales.

«Quiero justicia, justicia, justicia», repetía.

Según Parada, de 36 años, el joven participaba en una manifestación el lunes en la localidad de Táriba -a 10 minutos de San Cristóbal- para pedir gas. «Mi hijo perdió los ojos solo por ayudarme a pedir el gas que necesitamos», lamentó entre sollozos.

Según la mujer, hace tres meses que no cuentan con servicio de gas. Las deficiencias en la distribución -monopolizada por el gobierno a través de la estatal petrolera PDVSA- se acentuaron en el último año, dando lugar a protestas. En lo que va de 2019 el Observatorio Venezolano de Conflictos (OVCS) ha contabilizado más de 400 cortes.

«Estamos en dictadura, por reclamar por una garrafa de gas lo dejaron sin visión. Mi sobrino no quiere vivir», afirmó el tío del adolescente, William Parada.

Luis Ramírez, al frente del equipo médico que asistió a Rufo, confirmó a la agencia de noticias AFP que «recibió 52 disparos perdigones en el rostro, lo que hizo que posteriormente perdiera su visión».

Los funcionarios dispararon «a quemarropa» a menos de un metro de los manifestantes, dijo a la AFP el diputado del Consejo Legislativo regional, Juan Carlos Palencia.

«No nos acostumbraremos, no dejaremos de llamarlos asesinos», dijo el líder opositor Juan Guaidó -reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países-, al tildar lo ocurrido como un «sádico acto».

El fiscal general, Tarek William Saab, informó que dos policías fueron detenidos y «serán severamente sancionados ante la violación de derechos humanos cometida».

En el incidente también fue herido un hermano de Chacón, de 14 años, reportó Saab.

El director de la Policía de Táchira, Jesús Arteaga, admitió en conferencia de prensa que el caso representó una violación de derechos humanos, según El Nacional.

«Había una protesta con cierre de vía por más de 10 horas, se hizo necesario el uso de la fuerza pública y hubo un herido grave», explicó el funcionario, y aseguró que dentro de la fuerza estaban efectuándose «las averiguaciones de rigor».

El hecho se produce en medio de la conmoción causada por la muerte presuntamente por torturas del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, detenido por su supuesta vinculación en un plan para asesinar al mandatario Nicolás Maduro.

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Internacional

Se incendió el edificio del mayor fabricante del vacunas del mundo en India

Allí se producían en ese momento millones de dosis de la vacuna contra la Covid-19 desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

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Parte de las instalaciones de la compañía Serum Institute of India, el mayor fabricante de vacunas del mundo, sufrieron las consecuencias de un voraz incendio en una ciudad del oeste del país. Aseguran que por el momento, no se ha visto afectada la producción.

Canales de noticias locales mostraron imágenes impactantes de una enorme humareda gris sobre la sede del Instituto, en la ciudad de Pune, donde se producen en este momento millones de dosis de la vacuna contra la Covid-19 desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Según la Policía local el siniestro no afectará la producción de vacunas, dijo el diario indio Times of India, detallando que la planta donde fabrican las vacunas no fue alcanzada por el fuego.

Las llamas engulleron la cuarta y quinta planta del edificio y las causas del siniestro aún no fueron establecidas. En el lugar trabaja un equipo de bomberos.

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Internacional

Donald Trump dejó la Casa Blanca y prometió: “Vamos a volver”

El mandatario dio un discurso ante sus invitados y seguidores antes de su último vuelo a bordo del avión Air Force One rumbo a Florida. No se reunió con Joe Biden, pero le deseó suerte

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Donald Trump dejó la Casa Blanca y prometió: “Vamos a volver”

Donald Trump inició este miércoles su salida de la Casa Blanca en su último día como mandatario, con un viaje a Florida con el que evita estar presente en la ceremonia de investidura de su sucesor, el demócrata Joe Biden, a quien le deseó suerte. “Vamos a volver de alguna manera”, dijo ante un puñado de seguidores.

El magnate republicano partió hacia su lujoso resort Mar-a-Lago en Palm Beach, en el sur de Florida, donde planea instalarse. Después de salir en helicóptero desde los jardines de la Casa Blanca, Trump despegó desde la base militar de Andrews (Maryland) para su último vuelo a bordo del Air Force One.

Al salir de la Casa Blanca y antes de abordar el helicóptero, dijo: “Ha sido un gran honor, el honor de mi vida”.

Trump y la primera dama abordan el helicóptero y dejan la Casa Blanca (Reuters)

“Es el hogar más grandioso del mundo. Hemos logrado mucho, ha sido algo muy especial. Solo quiero decir adiós, pero ojalá no sea un adiós a largo plazo, nos veremos pronto”, añadió ante la prensa.

Cientos de personas estaban invitadas a la terminal aérea para un último discurso como presidente frente a sus simpatizantes, en una fría mañana (5°C, 41°F). De buen ánimo y sonriente, Trump comenzó agradeciendo a los presentes y se regodeó: “Soy muy popular”.

También, hizo un repaso de los hitos de su gestión. “Espero que no les suban les impuestos, pero si lo hacen, yo se los advertí”, añadió. Y dijo que si no fuese por la pandemia, los números económicos hubiesen sido los mejores de la historia.

Aunque no habló sobre su decisión de ausentarse de la ceremonia de investidura, sí hizo una alusión al gobierno entrante, sin dejar de dirigirse a sus simpatizantes. “Siempre voy a luchar por ustedes. Voy a estar viendo, escuchando. Le deseo mucha suerte al próximo gobierno, tienen la base para hacer algo espectacular”, expresó.

(Reuters)

“Si dejan las cosas solas, van a ver números impresionantes. Tenemos a la mejor economía del mundo. Fuimos muy golpeados por la pandemia, como todo el mundo. Logramos un milagro médico, la vacuna, desarrollada en nueve meses en lugar de nueve años. Tenemos dos aprobadas y otra en camino”, expresó.

Fue un honor y privilegio haber sido su presidente”, dijo a sus seguidores, que lo vitoreaban agitando banderas. “Adiós, los queremos, vamos a volver de alguna forma”, añadió.

En otro pasaje, sostuvo: “Tuvimos muchos obstáculos y logramos 75 millones, es un récord en la historia de presidentes en el cargo, es un honor”. También, destacó el nombramiento de tres jueces de la Corte Suprema y de cientos de jueves del circuito federal.

Sobre la pandemia, a la que volvió a referirse como el “virus chino”, agregó: “Queremos darle mucho amor a todos los que están sufriendo”.

Al bajar del escenario, sonó la música que caracterizó sus eventos de campaña en los últimos meses: YMCA, de Village People.

(Reuters)

En Washington, ciudad ahora irreconocible y transformada en un campamento atrincherado tras los disturbios del Capitolio la semana pasada, los preparativos continúan para la prestación de juramento de Joe Biden, quien el miércoles a mediodía se convertirá en el 46º presidente de la historia de Estados Unidos.

Donald Trump es el primer presidente estadounidense en no asistir a la toma de posesión de su sucesor en más de 150 años. Tras haber rechazado durante más de dos meses reconocer su derrota en las elecciones del 3 de noviembre, el multimillonario republicano acabó prometiendo hace unos días una transición en orden, pero nunca felicitó a Joe Biden.

Las calles del centro de Washington, normalmente repletas antes de cualquier investidura, están cercadas por altas vallas y cerradas al tráfico y al paso de los viandantes, bajo la atenta mirada de hasta 25.000 militares de la Guardia Nacional, cinco veces más que los que hay en Irak y Afganistán. Además de ese despliegue de seguridad sin precedentes para una investidura presidencial, la jornada de este miércoles contrastará con otras por la ausencia de público en el National Mall, la enorme explanada que se extiende desde el Capitolio hasta el monumento a Lincoln.

Solo unos 1.000 invitados podrán presenciar el discurso de Biden en persona desde la escalinata oeste del Capitolio, frente a los 200.000 que solían ocupar los asientos de honor durante ceremonias previas.

La mayoría son legisladores estadounidenses, aunque también estarán los expresidentes Barack Obama (2009-2017), George W. Bush (2001-2009) y Bill Clinton (1993-2001), junto a sus respectivas esposas, Michelle Obama, Laura Bush y Hillary Clinton.

El vicepresidente saliente, Mike Pence, asistirá también a la ceremonia.

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Internacional

Biden asume la Presidencia y promete «un nuevo día» para EEUU después de Trump

La asunción de Biden en un frío pero soleado mediodía de Washington puso fin a cuatro tumultuosos años de gobierno del republicano Donald Trump, quien, ausente en la investidura, se fue de la capital con la promesa de volver «de alguna manera».

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El demócrata Joe Biden se convirtió en el 46° presidente de Estados Unidos y, tras proclamar que «prevaleció la democracia», prometió «un nuevo día» para un país profundamente dividido y sumido en una confluencia de crisis sin precedentes.

En un hecho sin precedentes, poco antes de que Biden jurara el cargo, Kamala Harris juró el suyo y se convirtió en la primera vicepresidenta mujer de Estados Unidos y en la mujer con el puesto de más alto rango en la historia del país.

La ceremonia de investidura en las escalinatas del edificio del Congreso, una sagrada tradición de la democracia estadounidense, reflejó los desafíos que enfrentan Biden, un veterano político de 78 años, y Harris, de 56.

En primer lugar, la asunción se realizó con un Capitolio aún sacudido por un ataque de partidarios de Trump hace dos semanas para evitar la validación del triunfo electoral de Biden, rodeado de fuerzas de seguridad y privado de las habituales multitudes por el coronavirus.

Las medidas de seguridad en la ceremonia fueron excepcionales.

Biden llegó al Capitolio junto a su esposa.

Biden llegó al Capitolio junto a su esposa.

Unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional y miles de policías de todo el país fueron desplegados y la jornada no contó con las multitudes que tradicionalmente llenan la enorme explanada del «National Mall» para saludar al flamante mandatario. En cambio, ese espacio estuvo cubierto por más de 190.000 banderas plantadas para representar al público ausente.

Los estadounidenses fueron exhortados a quedarse en casa para evitar una mayor propagación de un virus que ya mató a 400.000 personas en Estados Unidos, infectó a 24,5 millones y llevó a la recesión a la primera economía mundial tras diez años de crecimiento.

«La voluntad del pueblo fue escuchada, y la voluntad del pueblo fue obedecida. Otra vez aprendimos que la democracia es preciosa y frágil. A esta hora, amigos míos, prevaleció la democracia», dijo Biden en su discurso de asunción.

«Hoy es el día de la democracia. Este es un día para la historia y un día de esperanza, de renovación y firmeza», agregó.

Luego aludió de inmediato a las urgencias del país, sobre todo al coronavirus.

«Tenemos mucho que hacer en este invierno peligroso (…) Pocas personas en la historia de nuestra nación (…) se encontraron con una época más desafiante o difícil que en la que estamos ahora», afirmó.

El exvicepresidente y exsenador demócrata llega a la Casa Blanca presentándose como un unificador de un país dividido, sacudido y maltrecho tras cuatro años de presidencia del republicano Trump.

Horas antes de la investidura, Trump, uno de los presidentes más polémicos de la historia de Estados Unidos, salió de la Casa Blanca por última vez como mandatario y partió hacia su retiro en Florida, dejando detrás un legado de caos y una nación fracturada.

«Volveremos de alguna manera», dijo el republicano en declaraciones de despedida en la base aérea de Andrews, cerca de Washington, al pie del avión presidencial que luego lo llevó a Florida, donde se recluyó en su club de golf de Mar-a-Lago, en Palm Beach.

Aunque Trump deseó buena suerte al futuro gobierno por segunda vez en dos días, otra vez evitó mencionar a Biden por su nombre, y hasta ahora no solo nunca lo felicitó, sino que, en un hecho sin precedentes en 150 años, faltó a su investidura en Washington.

Lady Gaga cantó en la apertura de la ceremonia.

Lady Gaga cantó en la apertura de la ceremonia.

Los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton sí estuvieron, en cambio, en la asunción, que quedó inscrita en los libros de historia, en particular por el ascenso, por primera vez, de una mujer a la Vicepresidencia de la primera potencia.

Harris, de 56 años, hija de inmigrantes indios y jamaicanos, será además la primera persona negra en ser vicepresidente.

Trump, en tanto, llegó a su club Mar-a-Lago en Florida poco antes de la solemne inauguración del mandato de Biden. Cientos de partidarios bordearon la autopista que lo condujo a su residencia agitando banderas de su campaña electoral y de Estados Unidos, informó la agencia de noticias AFP.

En el final de un mandato marcado por los escándalos, Trump dejó el poder con su nivel más bajo de popularidad, abandonado por muchos y sometido a juicio político por haber incitado el ataque del 6 de enero al Capitolio.

Biden, en cambio, llegó al poder rodeado de un apoyo que trasciende a su partido y, tras medio siglo en política, buscó marcar desde el primer día el contraste, tanto en la forma como en el fondo, con su antecesor.

En un acto de fuerte simbolismo, Biden, el segundo presidente católico de la historia del país, asistió esta mañana a una misa en la catedral de San Mateo de Washington -donde se realizó el funeral del primer mandatario católico, John F. Kennedy- acompañado por líderes demócratas y republicanos del Congreso, en una muestra de unidad a horas del inicio de su mandato.

Pero no todo fue simbolismo. Biden tiene previsto firmar en sus primeras horas de Gobierno una serie de decretos sobre clima, inmigración, relaciones exteriores y la gestión de la pandemia, que marcan una primera ruptura importante con el gobierno anterior.

 https://www.telam.com.ar/notas/202101/542102-ceremonia-biden-presidente-eeuu.html

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