CONECTATE CON NOSOTROS

Salud

Seguro sufriste alguna vez de “esfenopalatino ganglioneuralgia” y no sabés qué es

En 1988, la Sociedad Internacional del Dolor de Cabeza la reconoció formalmente en su listado de afecciones.

Publicado

el

Su nombre científico es “esfenopalatino ganglioneuralgia” y se trata de un dolor de cabeza puntual y que se dispara por un factor externo: el frío. La mayoría de las personas probablemente lo hayan experimentado alguna vez al tomar helado con rapidez. Muchos aseguran sentir que se “congela el cerebro”, y de ahí su expresión en inglés “brain freeze”.

Este dolor puntual, por lo general en la frente, es en realidad una “cefalea por estímulos fríos”, más conocida entre los médicos como cefalea del helado. En 1988, la Sociedad Internacional del Dolor de Cabeza (International Headache Society) la reconoció formalmente en su listado clasificatorio de afecciones.

Esta neuralgia también puede dispararse al estar en contacto con otras experiencias similares, como cuando se bucea en aguas frías.

¡No te preocupes, no es grave! La buena noticia es la siguiente: la mayoría de estos síntomas desaparecen con la misma velocidad con la que se manifiestan.

Síntomas

– Dolor punzante e intenso en la frente

– Dolor que hace picos de 20 a 60 segundos después de que comienza y desaparece prácticamente en el mismo tiempo

– Dolor que rara vez dura más de cinco minutos

Causas

Aún los científicos tienen dudas sobre el mecanismo exacto que causa este dolor. Una de las teorías más aceptada es que el frío altera, de manera temporal, el flujo sanguíneo en el sistema nervioso, lo que causa un breve dolor de cabeza. Los vasos sanguíneos se contraen para prevenir la pérdida de calor corporal y después vuelven a relajarse para permitir que el flujo sanguíneo se eleve, lo que provoca una sensación de dolor que desaparece una vez que el cuerpo se adapta al cambio de temperatura

Prevención y tratamiento

La mejor manera de evitar el dolor de cabeza por estímulos fríos es evitar las bebidas o los alimentos helados, o la exposición a las temperaturas bajas que lo producen. Un estudio publicado hace algunos años en la revista British Medical Journal revelaba que tomar un helado demasiado rápido aumenta hasta un 14% la probabilidad de sufrir este tipo de cefalea, por lo que es recomendable disfrutarlo de manera más pausada.

Continuar Leyendo

Salud

En el hospital Centro de Salud reconstruyeron los genitales de un joven

Publicado

el

Por

El equipo de urología del hospital Centro de Salud en una compleja cirugía logró reimplantar el pene y reconstruir la uretra, como así también uno de los testículos, en un caso muy poco frecuente por el severo traumatismo que presentaba el área.

El paciente de 19 años de edad había ingresado al nosocomio con una herida de arma de fuego en la zona genital. Rafael Fernández Rosas, jefe del servicio de Urología contó: “La herida era muy grave con lesiones importantes, que felizmente pudimos resolver. Son muy pocos los casos descriptos sobre el tratamiento que hicimos”.

Fue la primera vez que el servicio asistía un traumatismo de estas características. El urólogo Javier Semrik, formó parte del equipo médico que llevo a cabo la intervención quirúrgica y detalló: “Se pudo reimplantar el pene, que estaba casi amputado, también uno de los testículos y la uretra, una cirugía muy delicada al tratarse de un conducto tan delicado. Se logró reimplantarlo en su orificio natural que es el glande”.

El paciente evolucionó favorablemente y fue dado de alta este viernes. Continuará recuperándose en su casa, siguiendo siempre con un estricto control ambulatorio.

Continuar Leyendo

Salud

La soledad es tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día

Lo afirma un estudio que lidera un renombrado neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard.

Publicado

el

Por

Respecto al peso total del cuerpo, más bien pesa poco. Unos 1.400 gramos. Y sus dimensiones tampoco son para tirar cohetes: ronda los 1.300 centímetros cúbicos. Pero a pesar de su reducido tamaño, su repercusión sobre el ser humano es incalculable. En él reside, ni más ni menos, que la mente y la conciencia del individuo.

Sí, hablamos del cerebro, objeto de estudio de muchos científicos y que a día de hoy sigue escondiendo infinidad de secretos. Álvaro Pascual-Leone (Valencia, 1961) no cesa en su empeño de continuar revelando alguno de ellos. Este neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard acaba de publicar, junto con los investigadores Álvaro Fernández Ibáñez y David Bartrés-Faz, El cerebro que cura (Plataforma Editorial), una obra en la que explica algunos de los resultados obtenidos en el estudio Barcelona Brain Health Initiative que él dirige y que está promovido por el Institut Guttmann con el apoyo de la Obra Social “La Caixa”.

Nuestras relaciones más cercanas tienen una poderosa influencia para nuestra salud y felicidad, defienden ustedes en el libro.

Así es. Desde hace mucho tiempo sabemos que tener suficiente gente alrededor es importante y que sentirse solo es malo. Pero lo que es más notable de los datos que se han acumulado en la literatura científica y en varios estudios, incluido el nuestro, es que lo importante no es si estás solo o no, sino si te sientes solo. Puedes tener una amplia familia o estar en medio de una multitud y sentirte solo. Y esto no sólo tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento del cerebro y la capacidad cognitiva de las personas, sino que además es parte de lo que media en el efecto de otras cosas.

¿De qué cosas?

Hablo del efecto de dormir, de la nutrición… Todo ello no tiene un efecto directo, sino que está mediado por el sentimiento de soledad. Si tú te sientes solo, el beneficio de dormir las horas suficientes es mucho menor.

Curioso.

Por eso decimos que al final la vivencia de soledad te mata, es una enfermedad mortal.

Ustedes establecen la analogía de que la soledad es tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso.

Si, esa analogía está basada en la proyección de riesgo de enfermedad de distintos estudios epidemiológicos que muestran que como factor de riesgo para patologías y discapacidad, la vivencia de soledad subjetiva tiene un peso comparable a fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso. Sin duda no es un resultado validado en estudios independientes, pero creemos que ilustra bien el potencial impacto de la vivencia de soledad.

Entiendo.

Es muy gráfico, todos sabemos que fumar es malo para la salud y que el exceso de peso también. Es contextualizar algo tan subjetivo como puede ser la vivencia de soledad.

Una especie de medición…

Muchos aspectos de nuestro estado de salud tienen que ver con principios subjetivos. Objetivamente, ¿qué hace que tú te sientas solo? Al final, es el sentimiento de soledad tuyo que yo solo puedo conocer si te pregunto, y cuando lo preguntas y lo mides entonces tienes un correlato de la alteración del funcionamiento del cerebro.

Claro.

Cabe matizar que cuando hablamos en el libro de salud nos referimos a la definición que hace la OMS, al concepto de que estar sano es más que no tener enfermedad, es, efectivamente, no tenerla, pero además estar en paz contigo mismo, en equilibrio vital, en una situación en que sientas que puedes responder a los retos que puedan surgir.

Tener una razón de ser, ¿es beneficioso para nuestro cerebro?

Sí, la nutrición, el sueño, el ejercicio físico, todo es importante, y hablamos de ello en el libro, pero los pilares que promueven buena salud cerebral y gracias a eso promueven buena salud general se basan más en no sentirse solo y en tener una razón de ser. Ambos acaban siendo mediadores de los otros hábitos. Aquel que tiene un plan vital definido, algo que le hace vivir y que le trasciende, que se proyecta en el más allá, en los otros, en el bien común, se puede permitir, entre comillas, dormir menos o hacer menos ejercicio porque el impacto negativo de esos malos hábitos es menor.

Ustedes defienden que nuestro cerebro tiene la capacidad de curarnos. ¿En qué medida?

El título del libro, ‘El cerebro que cura’, pretende destacar, en primer lugar, que lo que sabemos desde los romanos, que un cuerpo sano promueve una mente sana, es cierto. Pero además, que lo contrario también es verdad: el cerebro sano promueve la salud, un funcionamiento mejor de los órganos. La idea crítica es que nuestro cerebro dedica más de la mitad del tiempo no a permitirnos relacionarnos con los otros y con el mundo que nos rodea, sino a monitorizar lo que está pasando en nuestro cuerpo y a actuar sobre ello. Y esa actuación puede ser positiva, pero también negativa, puede causar enfermedad.

Muchas veces hemos escuchado que hacer ejercicio es bueno para el corazón, para el tono muscular y el bienestar general, y eso es totalmente cierto. Pero ahora también sabemos que el ejercicio físico, no sólo aeróbico sino también anaeróbico [levantar pesas por ejemplo] y no únicamente mantenido sino con intervalos de intensidad, promueve la actividad y literalmente aumenta el grosor de la corteza en ciertas partes cerebrales, frontales sobre todo, que son críticas para permitirnos en caso de necesidad poner otra marcha, tener los recursos cerebrales parar enfrentarnos a los retos.

Le sigo.

Si tú tienes un cerebro que funciona mal, al final el resto de tu cuerpo funciona mal. Y en términos anecdóticos y descriptivos se sabe que personas que tienen ansiedad, depresión, enfermedades varias del cerebro, tiene también más riesgo de úlcera de estómago, dolores, problemas crónicos… este el efecto negativo.

¿Y el positivo?

Si tú tienes una razón de ser potente, prestas atención a los buenos hábitos de vida que promueven tu buena salud cerebral, entonces, aunque tengas hipertensión, o diabetes, o incluso un cáncer, estás mejor, porque el cerebro promueve ese beneficio. En último término, la pregunta de si un cerebro sano puede curarte el cáncer o una infección se desconoce, la evidencia es muy pobre en este momento. Pero sí que sabemos que si tienes un cerebro sano y practicas todos los hábitos que hemos destacado, el riesgo de contraer la infección es menor, y la capacidad de sobrellevar el cáncer es mucho mejor.

¿Por qué dicen ustedes que el cerebro es un órgano caro para nuestro cuerpo?

El cerebro se puede mantener en funcionamiento durante cinco minutos con una pila de nueve voltios, es fantástico. Pero por otra parte, el cerebro supone un 2% del peso de nuestro organismo y está continuamente gastando el 20% de la energía. Y digo continuamente, y es que no es que gaste el 20% cuando estás hablando y luego pare, no para, está haciendo ese gasto todo el tiempo. Y ese no parar es importante, incluso cuando estamos pensando en musarañas, relajados o aburridos, porque lo que tiene lugar en el cerebro en ese momento es un proceso activo.

No descansa.

Y esa actividad en ciertas áreas es la que promueve ese papel saludable.

Ustedes explican que una de las principales funciones del cerebro es inhibir…

Sí, es muy curioso. Dicho de una manera muy simple, si tú observas un árbol, tu cerebro sabe exactamente cuántas hojas contiene, él lo capta. Pero tú no lo sabes porque tu cerebro gasta energía para inhibir ese conocimiento, en hacértelo olvidar. Y el olvido es muy importante a ese nivel porque te permite ver el árbol como una unidad y no como 100.000 trozos, algo que sería totalmente inútil. Yo no necesito saber cuántos cabellos tienes en la cabeza para ver quién eres. Y ese ver quién eres es más relevante para el ser humano que el detalle.

En el libro defienden que no sólo lo que hacemos cambia el cerebro gracias a su plasticidad, sino también lo que pensamos.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos, sentimos, cualquier cosa, cambia el cerebro. Por tanto, los pensamientos también lo hacen. Y es importante darse cuenta, más que nada para intentar controlar lo que se piensa, y es que el cambio que se puede producir puede ser negativo para uno mismo. Por otro lado, es bueno saber que el pensar, el concebir las cosas de una cierta manera, puede propiciar un desenlace deseable. En el más simplista de los ejemplos, si tú piensas que lo vas a hacer bien, activas los circuitos que hacen más probable que lo consigas.

Todo el organismo rema en una misma dirección…

Por eso es por lo que decimos que pensar en positivo, ser optimista, tiene impacto sobre tu salud y tu función cerebral.

Siempre se destaca la plasticidad del cerebro. Pero una plasticidad excesiva puede ser contraproducente, ¿verdad?

Es lo que le ocurre a los autistas. Si los genes que regulan esa capacidad de plasticidad se manifiestan en exceso y de manera descontrolada, pues la persona que lo padece aprende más rápido, sí, pero al mismo tiempo cada experiencia vivida le deja tanta huella que el cerebro se vuelve muy ruidoso, dándose lo que llamamos procesos de metaplasticidad, y eso forma parte de la alteración que da lugar al autismo.

¿Cuántas horas de sueño son las ideales para nuestro cerebro?

Eso es una de las grandes cuestiones que las personas, y ahí me incluyo yo, no queremos oír. Sabemos que la cantidad ideal estaría entre las siete y las nueve horas y que la mayoría de gente no las duerme. La sociedad en la que vivimos promueve dormir demasiado poco. Tenemos constancia que tanto el número de horas como el momento en el que uno duerme, y la calidad del sueño, es algo crítico para la buena salud cerebral y general.

Y para el aprendizaje…

Correcto. De hecho, el papel principal del sueño no es que descansemos, en ese momento el cerebro gasta tanta energía como cuando estamos despiertos, aunque está inmerso en una actividad distinta que durante el día. Y esa actividad es crítica para reorganizar las conexiones que se han modificado mientras estábamos despiertos, lo que significa que el aprendizaje depende del sueño. Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme, porque no se consolidan esos conocimientos.

El ejercicio físico, ¿es más importante para el cerebro que para el resto del cuerpo?

Sí. Muchas veces hemos escuchado que hacer ejercicio es bueno para el corazón, para el tono muscular y el bienestar general, y eso es totalmente cierto. Pero ahora también sabemos que el ejercicio físico, no sólo aeróbico sino también anaeróbico [levantar pesas por ejemplo] y no únicamente mantenido sino con intervalos de intensidad, promueve la actividad y literalmente aumenta el grosor de la corteza en ciertas partes cerebrales, frontales sobre todo, que son críticas para permitirnos en caso de necesidad poner otra marcha, tener los recursos cerebrales parar enfrentarnos a los retos.

Entiendo.

Además, a nivel cerebral, el ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas, la neurogénesis, en las áreas que son críticas para la memoria, como el hipocampo. Por eso decimos que si tienes que elegir, acuérdate que para tu cerebro el ejercicio físico es crítico y te hace sentirte mejor, porque tu cerebro está más sano y mejora tu capacidad cognitiva y de reacción.

Continuar Leyendo

Salud

Cuatro personas con hantavirus se recuperaron gracias al antiviral “ribavirina”

Desde el Ministerio de Salud provincial contaron que es la única droga que mitigó los efectos el virus.

Publicado

el

Por

Un medicamento antiviral conocido como “ribavirina” logró “resultados muy esperanzadores” al ser aplicado en cuatro personas con hantavirus, que se recuperaron “sin necesidad de recurrir a respiración asistida o a terapia intensiva”, informó este lunes el ministro de Salud de Chubut, Adrián Pizzi.

“Es evidente que para la estadística resulta poco y son apenas cuatro casos, pero frente a la falta de un medicamento específico para esta enfermedad, es importante mencionar que es el único que se manifestó con resultados más que positivos“, resaltó Pizzi en diálogo con Télam.

El funcionario precisó que la droga “logró mitigar los efectos” del hantavirus “sin que los pacientes necesitaran respiración asistida ni internación en terapia intensiva, ya que se recuperaron en sala común”. También conocida como “virazole”, la ribavirina es un nucleósido sintético que actúa como antiviral al inhibir el crecimiento de este tipo de virus. Puede administrarse por vía oral, tópica e inhalatoria y también suele aplicarse en personas con hepatitis C.

Según el Ministerio de Salud chubutense, el reciente brote de hantavirus es considerado “el más grave de la historia sanitaria” local, con 11 muertes y 34 casos positivos, aunque actualmente está “controlado”. Sin embargo, aún hay 12 vecinos de El Maitén en “aislamiento domiciliario selectivo”, y permanecerán así “al menos una semana más, hasta recuperar totalmente la libertad ambulatoria”.

Como ocurrió el martes en Epuyén, donde los últimos 10 que estaban aislados “completaron el ciclo de peligro de transmisión”, explicaron desde la cartera de Salud. Pizzi adelantó que el 27 de este mes se hará un encuentro en Epuyén, epicentro del brote, en el que se reunirán “sanitaristas de Chubut, Río Negro, Neuquén y especialistas nacionales para evaluar las acciones tomadas y trazar nuevas para el futuro”.

“Ahora hay que pensar en lo que viene, pero a diferencia del último brote, ahora sabemos que el virus andes tiene la particularidad de transmitirse de manera interpersonal muy activa y cómo enfrentarlo”, afirmó el funcionario.

En ese sentido, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) recordó que ese tipo de transmisiónfiguraba casi olvidada en los libros de Medicina desde el brote que había afectado a un puñado de habitantes de El Bolsón en 1996″.

Continuar Leyendo

Tendencias