CONECTATE CON NOSOTROS

Curiosidades

“Un lustra zapatos con sabor a menta”: así definen al fernet en Estados Unidos

El crítico escribió un artículo breve pero contundente sobre el brebaje de hierbas más pedido en los bares y boliches argentinos.

Publicado

el

Si las empanadas y el asado son clásicos de la gastronomía argentina que a más de un “gringo” embelesan, parece que el fernet con cola, trago preferido en las previas y boliches locales, no tiene el mismo efecto.

Tal fue la experiencia de Charles Passy, un columnista de Market Watch que escribió sobre el cernet sólo para decir que, aunque entiende su popularidad en Italia y en el mundo, a él le parece que “tiene gusto a betún mentolado”.

Passy se remite a Eduardo Branca, integrante de la familia detrás del Fernet más popular del mundo, para decir que el brebaje de hierbas es “un gusto adquirido”, y hasta hizo referencia al agregado de gaseosa con el que se lo toma por estas latitudes, pero nada sirvió para disuadirlo.

Hasta una cervecería artesanal de Chicago llamada Forbidden Root está preparando una ale con fernet. Pero nada alcanzó para venderle el digestivo amargo al pobre columnista.

“Conocemos a muchos fanáticos del Fernet, gente sofisticada que dice apreciar su sabor difícil de apreciar. Por desgracia no somo uno de ellos. Para nosotros, el Fernet sabe a betún mentolado -y quizás somos injustos con la industria de los lustra zapatos-“.

Continuar Leyendo

Curiosidades

Cada vez más mujeres miran porno

Gracias a Internet, la elección femenina por la pornografía creció hasta alcanzar un 30% promedio de este público.

Publicado

el

Por

La causa contra la pornografía ha sido una de las batallas más largas libradas durante la modernidad. Aparentemente, la moralina ha perdido de modo definitivo ante la posibilidad hoy irrestricta (en la práctica) de acceder a cualquier contenido pornográfico.

Sin embargo, las voces que buscan la prohibición siguen funcionando y la tensión entre ambos polos no parece estar resuelta.

Muchas de esas voces provienen del feminismo más radical. Activistas como Catharine McKinnon o Andrea Dworkin se oponen y piden incluso leyes que la prohiban.

Su excusa es más política que moral: el porno encubriría la explotación de las mujeres, y que no solo puede lastimarlas físicamente sino también a su reputación (pero para eso, de manera circular, debe pensarse que el porno es inmoral: cincuenta años de industria controladísima por los Estados donde se desarrolla dicen lo contrario).

También está la mirada de quienes dicen que “la mujer es tratada como un objeto”. Y resulta que en el sexo, en el momento de la actividad física pura y dura, todos nos “objetivamos”. Alguna vez hemos narrado aquí que en cualquier video porno contemporáneo, el hombre queda reducido a sus genitales y de quien se ven las expresiones y la actividad “actoral”, la representación más humana, es de la mujer. Lo que da por tierra con ese argumento, solo válido cuando se forzaba a las mujeres -en el período ilegal- a filmar estas cosas bajo coerción, intoxicación o chantaje.

Se sabe -los números son reales- que la participación de las mujeres en el consumo de esta clase de entretenimiento ha crecido hasta convertirse en algunos territorios en el 50% del total de visionado (en algunos países escandinavos, por ejemplo) pero que, en ningún caso, desciende del 30%.

Es muchísimo y es creciente. También que este consumo crece cada vez más entre mujeres adultas (de más de 35 años especialmente) a diferencia del sector masculino, donde el porno ha sido históricamente un consumo de adolescentes y post adolescentes. Las mujeres se están dando más libertades.

También vimos aquí que la mayoría de las mujeres -las estadísticas 2018 de PornHub no mienten y son de las más precisas de la web- buscan en primer lugar “Lesbian”, luego “Threesome” (“trios”) y que las mujeres buscan además y en primer lugar que lo que vean contenga “Pussy Licking”, sexo oral en genitales femeninos.

Bueno, no es tan sorprendente. Lo que es interesante es ver qué cambia respecto de los hombres y qué es lo que lleva a las mujeres a elegir qué ver. Qué les gusta y por qué.

La preferencia por lo lésbico no pasa porque las que miran este tipo de pornografía sean o tengan necesariamente deseos gay, sino porque desaparece -estamos especulando- la interferencia del hombre como sujeto del placer. Mujeres haciendo lo que les da gusto sin otro interés más que el goce propio y mutuo.

Las razones por las que un hombre puede preferir estas mismas imágenes son diametralmente opuestas: la necesidad de proyectarse en otro hombre que es deseado al extremo, tanto como para poder satisfacer al mismo tiempo a más de una mujer.

Quizás el lector se de cuenta, al elegir este ejemplo, para dónde vamos. El hombre busca un porno donde puede “proyectar” aquello que le falta. Es decir, la invención, lo imposible, la fantasía. Es por eso también que el porno industrial, construido desde sus inicios alrededor de las fantasías masculinas (aunque las mejores películas de los setenta como El diablo en Miss Jones, Detrás de la puerta verde, The opening of Misty Beethoven o Taboo tienen como punto de vista dominante el femenino, con sus deseos y frustraciones), tiene hoy tantos cuerpos femeninos irreales.

Por cierto, esto también ha generado una reacción y uno de los nichos que más crece es el que busca cuerpos reales. Lo que nos vuelve a traer al tema, porque esa reacción se condice perfectamente con la relación que tienen las mujeres con el entretenimiento XXX: la identificación con lo posible, no con lo imposible.

La imaginación en pos del placer es el leit-motiv que incrementa, gracias en gran medida a la privacidad y tranquilidad que provee el entretenimiento digital que permite mantener nuestras elecciones y fantasías más recónditas en privado, el consumo femenino del entretenimiento adulto.

También es cierto que hay otra clase de activistas que llevan la posibilidad del porno para mujeres a otra clase de radicalización: ausencia de hombres, genitalidad exclusivamente femenina, vínculo con discursos de otro tipo de radicalizaciones (ecologismo, veganismo, etcétera). Pero en general, tanto en este caso más extremo como en lo más industrial, existe una constante: no solo es la imagen del goce para la mujer, sino también el relato de lo erótico. Qué es ese goce, desde dónde se produce, gracias a qué emoción o estímulo, en qué -o por qué- ambiente aparece.

Todos estos elementos son clave y es por eso que el porno femenino y feminsta tiende a ser mucho más narrativo incluso con poco diálogo: requiere de que la cámara no solo registre lo genital sino cómo esa genitalidad aparece. En criollo: no que la ropa esté en el suelo sino cómo llega ahí. Y el suspenso, la erotización de la espera antes de los gestos que llevan al placer, el relato de besos y caricias otorgan sentido al placer.

Ese sentido, más que la acción por sí misma, en abstracto, es lo que atrae a las mujeres al porno. Parece.

Continuar Leyendo

Curiosidades

Aseguran haber visto la figura de Cristo entre las llamas de Notre Dame

Una mujer afirmó haber visto la figura de Cristo entre el fuego de Notre Dame: ”Realmente veo una imagen vívida”.

Publicado

el

Por

El incendio en Notre Dame tomó relevancia mundial, por la destrucción parcial de un monumento histórico de 800 años. Fue noticia también por la cifra multimillonaria en concepto de donación por parte de varias empresas para su reconstrucción. Ahora la noticia toma otro foco: una señora asegura haber visto una silueta en el incendio, la de Cristo.

¿Dios?

¿Dios?

Se trata de Lesley Rowan, oriunda de Alexandria, West Bunbartonshire, Escocia. La mujer expresó que, al momento en que los bomberos comenzaron a combatir el incendio e intentar apagarlo, pudo divisar la figura de Dios. Para ello, capturó el momento tomando una foto. ”Cuando miré esta foto anoche, me sorprendió mucho lo que vi. Cuando lo miro, veo una silueta de Jesús. Realmente veo una imagen vívida” explicó en diálogo con Daily Record.

”Lo compartí y pregunté por las opiniones de la gente, incluso mi hermano en Australia dijo que se parece a Jesús” expresó Rowan, a la vez que agregó la intención con la cual hace esta relación: ”Siento que traerá consuelo a la gente en París y en todo el mundo en este momento tan triste”.

No es la única, ya que más personas aseguran haber visto la misma figura que la escocesa. ”Lo vi de inmediato, ¡es Jesús!” exclamó Grant Mackenzie, mientras que Dom Dianto no dejó lugar para las dudas: ”Puedo verlo bastante claro, con bata y todo”.

Continuar Leyendo

Curiosidades

Día Internacional del Beso: tipos, consejos y todo lo que tenés que saber

La Lic. Analía Urretavizcaya analiza el fenómeno y todo el ritual que se lleva adelante antes de besar.

Publicado

el

Por

Es un ritual, es un gesto, es emoción, es movimiento. Los hay fríos cuando no cálidos, otros son “sentidos” porque hay falsos. Los hay robados…

Puede ser amistoso, familiar, maternal si es que se descartó previamente lo sensual, porque el beso es la práctica erótica por excelencia, la primera expresión de intimidad, compite con la caricia que tampoco admite distancia. Ambos: beso y caricia son las primeras y más valoradas expresiones de afecto y reconocimiento.

Si es el primer beso en la boca, nuestra zona erógena por excelencia, podría caberle la definición de experimento: “prueba que se hace para determinar las cualidades y la eficacia de una cosa, en especial de un producto”. Pero agregamos, en un ambiente y condiciones no controladas.

Siempre hay que probar, no hay fórmula perfecta. La fragancia, la presión, el fluir, la inclinación de las cabezas (por lo general hacia la derecha), el abrazo, la dilatación de las pupilas, la aceleración del pulso y la respiración son las variables intervinientes y las respuestas de este fenómeno químico, único y exclusivo de los besantes.

Todo sucede en un cuerpo vivo, real, caliente y especialmente rosado. El rojo de los labios es atractivo y poderoso. Invita a tocar, lamer, chupar, morder, comer. En esta violencia reprimida de comerse al otro radica el erotismo del beso, controlarse para seguir siendo dos. Y así interviene una nueva participante -“la langue”, en francés- porque el beso se va afrancesando y la intimidad profundizando.

Cuando está cargado de voluptuosidad erótica, el beso estimula la respuesta sexual del organismo, genera una serie de estímulos eléctricos en las terminaciones nerviosas de los labios y otras respuestas sexuales físicas que propician la actividad sexual.

Los besos cumplen así una función útil de evaluación. Según la motivación de los participantes, para algunos los besos brindarían información sobre las relaciones sexuales inmediatas con el amante y para otros sobre las posibilidades de una relación de pareja a largo plazo.

Algunos consejos:

El beso tiene “previa”, mirar a los ojos, rozar la piel, los labios, las mejillas y hablar al oído puede anticipar la pasión y prepararnos para el contacto.

Los besos contribuyen a mantener a la pareja unida, si ha disminuido la frecuencia del beso erótico y de caricias, recomiendo una sesión de un minuto de ambos, esto suele encender, dar energía y vitalidad a la pareja.

Puedes adquirir una nueva habilidad: Imagina que sos otro u otra y aborda a tu pareja imitando la escena de un beso que has visto o que te imaginas y que es diferente a como sueles besar. Puedes cambiar el escenario o el lugar. Puedes hacerlo debajo de las sábanas o jugando con una fruta en la boca. Simplemente confía y besa!.

El beso habla varios idiomas: el del amor y el del perdón: “En un beso sabrás todo lo que he callado” (Pablo Neruda).

Por Lic. Analía Urretavizcaya: Psicóloga. Sexóloga egresada de la Universidad Favaloro.

Continuar Leyendo

Tendencias